PALABRAS

TEXTOS CORTOS

Uno puede extrañar – y no darse cuenta de ello. Uno puede necesitar y no ser consciente de esta necesidad. Uno puede perderse sin saber cómo ni cuándo.

Uno puede estar dando vueltas por los caminos que luego considera erróneos, pensando, insistiendo incluso: “Éste es El Camino”. Su tortuosidad y el punto final, siempre pospuesto, – el algún día justificando la complicada naturaleza de la vida. El tren de aquí hacia allá me hizo consciente de ti. Sé que existes – y tan raramente estiro el brazo para alcanzarte. Cuando me sumerjo en ti, vuelvo a mí misma.

Entonces, ¿por qué sigo perdiéndote del tacto? ¿Por qué sigo perdiéndote del campo de vista, del campo de la consciencia? No hace falta que te lo pida – siempre estás en el mismo lugar y el camino hacia ti es muy simple y corto. Entonces, ¿por qué me sigo perdiendo entre las rutas sin fin y sin principio? Independientemente de tu propio estado, siempre me regalas lo mismo: tu apertura y tu espacio para recobrar el más profundo aliento, el primero desde hace meses, y este canto, únicamente tuyo, únicamente dirigido hacia mí. Estés como estés, tranquilo o agitado, me encuentro frente a ti exactamente como lo necesito, sin sentirlo previamente. 

Tú me enseñas quien realmente soy, no solo lo que no tengo o lo que se me olvida tan a menudo: me enseñas a mí misma. Eres un precioso y arrugado espejo hecho de zumbidos y movimientos fluidos. Tal vez éste es el motivo por el cual lloro de vez en cuando – las lágrimas son un pequeño recuerdo de tu sabor, un pequeño enlace contigo. Una línea discontinua de lágrimas guiándome hacia ti.

Me desplazo a alta velocidad y tú me acompañas con tu despacioso y suave balanceo. 

DSC08628

LIBROS

¿Tienes preguntas?
¡Contáctame!